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14.5.15

Fáciles de pronunciar

 Si consideramos la vida en familia como una puerta a lo cotidiano, que en su dintel tiene escritas tres palabras clave, comprobamos que son palabras más fáciles de pronunciar que llevarlas a la práctica: permiso, gracias, perdón. 

Estas ideas corresponden al Papa Francisco que las repite una y otra vez. ¿Por qué será?
 

Porque las tres son absolutamente necesarias, están vinculadas a la buena educación, en su sentido genuino de respeto y deseo del bien, y muy lejos de cualquier hipocresía y doblez.
 

 “La palabra permiso nos recuerda que debemos ser delicados, respetuosos y pacientes con los demás, incluso con los que nos une una fuerte intimidad”.
 

“Dar las gracias, parece una contradicción para una sociedad recelosa que la considera una debilidad. Sin embargo, la dignidad de las personas y la justicia social pasan por la educación de la gratitud. Una virtud que nace del corazón”.
 

“El perdón es el mejor remedio para impedir que nuestra convivencia se agriete y llegue a romperse. La oración del Padrenuestro enseña a aceptar nuestro error y proponer corregirnos como el primer paso para la sanación”.
 

Francisco invita una vez más a los esposos a no terminar nunca el día sin reconciliarse, sin hacer la paz.



1.4.15

¿Semana Santa o de Turismo?

Una originalidad uruguaya 

Ideas extraídas del libro del Cardenal Daniel Sturla en su libro “¿Santa o de Turismo? Calendario y secularización en el Uruguay” (2010)


La clásica Semana Santa que figura en todos los calendarios de Occidente recibe en                Uruguay el nombre de Semana de Turismo. También se la conoce como semana criolla, semana de la cerveza, semana de la vuelta ciclística, semana del río... ¿Se trata tan solo de la promoción de una de las industrias más redituables de la economía uruguaya como es el turismo? Debemos responder que NO.
En Pascua celebramos la Resurrección de Jesús


Buceando en su origen, tras este nombre, se encuentra un proyecto de descristianización del país. Es fruto de la ley de feriados de 1919. Es la “frutilla de la torta”, de un largo proceso de secularización de nuestra sociedad, que comenzó a hacerse sentir en nuestras leyes en 1861, con la ley de secularización de los cementerios y que tuvo su momento culminante en la reforma constitucional de 1917, que establecía la separación de la Iglesia del Estado, y que éste “no sostiene religión alguna”.
En los años que van de 1861 a 1917,  una serie de leyes fueron pautando un proceso que reflejaba un divorcio, que al principio fue entre la Iglesia y la élite intelectual y política uruguaya, pero que se fue ampliando y repercutió

24.3.15

Una familia feliz: cosa seria



¿Sabían ustedes que las Naciones Unidas han proclamado el Día Internacional de la Felicidad? ¿De qué felicidad hablan? ¿Era necesario? 
 

Fue en junio de 2012. La ONU acogiendo una iniciativa  del Reino de Bután (*) instituyó el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad. Objetivo: reconocer la relevancia de la felicidad (¿?) y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos así como la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno. El mundo necesita «un nuevo paradigma económico» que reconozca «la paridad de los tres pilares del desarrollo sostenible», el social, el económico y el medioambiental señaló el Secretario General, Ban Ki-moon: «juntos definen nuestra felicidad global».


No estamos de acuerdo con esta visión de la felicidad: es un reduccionismo al solo plano económico de una aspiración superior y universal de las personas. Ciertamente, la felicidad es una meta fundamental. Sin  embargo su logro no puede de ninguna manera basarse únicamente en lo externo, en las circunstancias. Hoy son unas y mañana otras… 


Ser felices, lograr una familia feliz, hunde sus raíces en lo antropológico, en la naturaleza humana y, para los creyentes, en la ayuda de Dios.


La familia es un puntal indispensable para las personas. Para ser felices es necesario forjar una buena relación familiar. Una familia feliz nunca va a ser como nos las muestran en las películas, rodeada de un ambiente idílico y en la que todo sale bien. En toda familia se dan también momentos más difíciles, de flaqueza en los que las cosas pueden no ir diez puntos. Está en nuestras manos provocar que los momentos de felicidad sean más y tengan mayor peso que el resto.


Todos, no solo los padres debemos preocuparnos por los demás y salir de nuestro individualismo: prestar atención a los rostros, expresiones y estados de ánimo, velar para que el resto de la familia se sienta a gusto y todos estén contentos. 


Para ello sabemos que hay palabras mágicas que no pueden faltar nunca en el día a día: GRACIAS, PERDON. Nadie es perfecto,  todos nos equivocamos.  Debemos asumir que hemos hecho alguna cosa mal y pedir perdón. Junto con el ser agradecidos, aceita la convivencia familiar y es una ayuda para la felicidad.


Pedir a Dios que nos ayude a ser constantes en estas metas, asegura los resultados.

 



(*) ¿Qué le pasa a Bután? un país del sur de Asia ubicado en la cordillera del Himalaya y sin salida al mar. Limita al norte con la República Popular China y al sur con la India. Su capital es Timbo. Es uno de las países más pequeños y con menos población del planeta (40 000 km² y 753.947 habitantes).

8.3.15

Sugerencias para una vuelta a clase feliz

                                
Las primeras semanas de reinicio de las clases, es conveniente recordar en la etapa infantil:
  • Se precisa más tiempo del necesario para levantarse, desayunar, llegar al colegio, la escuela. Las prisas y unos padres estresados no ayudan nada a empezar el curso con buen pie.
  • Una buena idea es que papá y mamá adapten su horario al ritmo escolar. Si no, acabaránor agotarse y será inevitable que se enfrenten al día con poca paciencia y mal humor. Y eso, al final, repercute en los niños.
  • Dejarlo todo el listo por la noche: uniforme o ropa que se vaya a llevar al cole, mochilas listas, agua, vianda ... Así se evitan sustos innecesarios nada más levantarse y es más fácil salir a la hora prevista.
  • Poner el despertador media hora antes: hasta que el cuerpo (y la cabeza) se acostumbre al ritmo escolar es normal hacer todo más lento. Si contamos con un tiempo de margen, la vuelta a la rutina será mucho más relajada.
  • Visitar antes el cole: lo ideal sería poder conocer su clase antes de empezar. Si no, un paseo por los alrededores del colegio ayudará al niño a verlo como un sitio familiar.
  • No llegar tarde el primer día: salir un poco antes de casa para hacer el trayecto sin prisas, poder aparcar (si se va en coche) y entrar a clase con el resto de los compañeros hace más agradable el momento.
  • Hacer el periodo de adaptación: aunque sea un esfuerzo para los padres, al niño le ayudará a llevarlo mejor, sobre todo si está empezando en la escuela infantil o va al cole sin pasar por la guardería.
  • Los niños chicos, que lleven su objeto de consuelo: se sentirán más tranquilos si va acompañado a clase de su muñeco favorito o su pelota del alma (eso sí, hay que preguntar antes en la escuela o en el colegio, porque en algunos no les dejan llevar juguetes de casa).
  • Transmitir seguridad: explicarle lo importante que es hacerse mayor y lo bien que lo está haciendo. Algunos padres no llevan bien los primeros días de cole, pero es importante no contagiarle nuestros miedos.
  • Recoger al niño con una sonrisa: aunque papá y mamá hayan tenido un día duro de trabajo, el peque lleva esperando muchas horas el momento del reencuentro.
  • Preguntarle: hay que saber cómo le ha ido el día, eso sí, sin agobiar con infinidad de preguntas. Además de lo que nos cuente su profe, no hay que perder de vista las impresiones del niño.
  • Tener paciencia: empezar el cole es un cambio importante, es normal que esté algo más nervioso.


  
(Fuente: web Ser Padres)

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