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29 agosto 2015

¡ENTENDÁMONOS! EXCOMUNIÓN, COMUNIÓN Y DIVORCIO

Algunas personas, desconcertadas por ciertos titulares de prensa, preguntan sobre lo que dijo el Papa Francisco en una Audiencia del mes de agosto acerca de los divorciados y vueltos a casar y la excomunión. Dijo el Papa:
 

“La Iglesia sabe bien que el divorcio contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin excluir a nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.

Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas, como algunos piensan".

 

La confusión de muchos al leer estas palabras de Francisco se origina en no saber la diferencia entre estar en “comunión eclesial” (formar parte de la Iglesia) y la “comunión eucarística” (recibir la Eucaristía).

Entendámonos. Dice Francisco que los divorciados forman parte siempre de la Iglesia o sea de la “comunión eclesial”. No están excomulgados (*).


Pero de ninguna manera afirma que les es lícita la “comunión eucarística”, es decir recibir el Sacramento de la Eucaristía: comulgar el Cuerpo y Sangre de Cristo.

(*) La excomunión es la pena más severa que impone la Iglesia a pecados especialmente graves y lleva consigo la exclusión de la comunión con la Iglesia, la prohibición de recibir los sacramentos y el ejercicio de ciertos actos eclesiásticos.

02 agosto 2015

JETT, LOS MÉDICOS RECOMENDARON ABORTARLO

ESTE NIÑO TENÍA NULAS POSIBILIDADES DE VIVIR, JUNTO CON SUS PADRES LE HIZO FRENTE A LA ADVERSIDAD.  LOGRÓ NACER Y DESARROLLARSE NORMALMENTE

Jett Morris nació pesando tan sólo 624 gramos. A las 20 semanas de gestación su madre rompió aguas y los médicos le recomendaron abortar.

Para los padres fue muy duro tomar la decisión: no querían abortar si es que aún existía la mínima posibilidad de que su pequeño podía vivir. Nació en el hospital East Surrey de Londres.


El parto fue en una sala especial debido a lo frágil que venía el niño. Necesitaban instrumentos muy tecnológicos. Jett no murió al nacer, tampoco tuvo problemas cerebrales.
 

Hace poco tiempo cumplió un año de vida y sus padres lo celebraron a lo grande. La familia está feliz de haber logrado vencer todos los desafíos y esperan que siga siendo un niño alegre y con buena salud por mucho tiempo más.