Traductor

26 mayo 2013

MATRIMONIOS DESECHABLES


por Mary Carmen Creuheras
 
Publicado en http://formasfamilia.com el mayo 18, 2013 


Desde hace mucho tiempo, y en todos los niveles sociales, se ve con mayor frecuencia parejas que se divorcian. Las razones son interminables, y se cree, de manera errónea, que el divorcio esel remedio para los problemas matrimoniales.

Todos hemos tenido algún amigo, o pariente cercano que ha tomado la decisión de divorciarse, y algunos años después de la separación, no se han podido recuperar de la pérdida y la añoranza de que a lo mejor hubiera sido mejor no hacerlo. Hay otras personas que alimentan el rencor, sin haber logrado digerir esa pérdida y sin haber buscando el perdón y el olvido.

Lo que se ha vivido permanece. Nunca se puede borrar, y a pesar de pensar que se ha terminado con el matrimonio, la realidad es que esa persona siempre seguirá formando parte de nuestra vida, sobre todo si ha habido hijos en común.

Es necesario encarar los problemas a los que se deben enfrentar la pareja al momento que deciden separarse. El tiempo no resuelve los problemas por sí solo, ni corrige diferencias o lesiones.  La voluntad de hacerlo, encarando las situaciones que se presentan, por difíciles que parezcan, tienen mucha más oportunidad de hacerlo.

Hay sentimientos de pérdida de uno mismo,  provocados por la soledad que produce la dolorosa experiencia de un compromiso frustrado. La responsabilidad de asumir la formación de los hijos sin el apoyo del otro. La  inminente disparidad en su desarrollo y formación.

El matrimonio es un buscar día a día nuevas razones de coexistir. Es aceptar al otro

24 mayo 2013

¿Ensueños rotos o sueños realizados?


Durante los años de noviazgo tuvieron muchos ensueños: una casa con flores por aquí, colchas de colores, cortinas limpias, una heladera llena… mil cosas más: detalles simples que hacen de un nido un lugar ordenado y acogedor. Detalles cotidianos y triviales que hacen a la terrena felicidad. Fueron ensueños: representaciones fantásticas llenas de ilusión sin base en lo real.

Llevan 5 años de casados. Me invitaron a cenar. “Yo llevo el postre” anuncié. “¡No, no! no traigas nada. Tu presencia nos basta”.

Llego con tiempo para ayudar en el baño de las dos niñas y tranquilizar al pequeño de dos meses.  Su madre está en diez cosas al mismo tiempo: el baño de las niñas,  el teléfono -la llaman a esa hora porque saben que la encuentran en casa-… recoge juguetes de la alfombra llena de migas, sonríe a su marido que solo puede hacer una cosa por vez: la salsa. Está enfrascado en preparar la salsa para la pasta (por cierto una buenísima salsa de tomate con hojas de laurel y todo!). De vez en cuando intercalan comentarios repartiéndose el trabajo del día siguiente: tenemos pediatra, Pisci puede ir más tarde al cole, ¿la llevas tu o la llevo yo? la sal está arriba, no ahí no, más arriba…

El bebe nació con un problemita de salud prenatal ya controlado. La semana que viene empieza la estimulación, también hablan de ello. Mientras yo doy de comer a Cata quien cumple mañana dos años. Aún no habla pero se hace entender perfectamente. Cuando quiere agua me