Una evaluación superficial de la década que transitamos llevaría al desaliento: las palabras crisis o conflicto han sido frecuentes protagonistas. Una mirada más en profundidad a esos mismos años concluye en una proyección optimista y serena del futuro: tendremos a los abuelos más tiempo con nosotros. Expertos en diferentes áreas analizan la prolongación de la expectativa de vida como positiva, pues el avance científico permite que se remonten y superen la inevitable carencia de salud. Sea cual fuere su estado físico, necesitamos a los abuelos como referentes significativos en la superación de las crisis.
¡Los abuelos! Doblemente padres, el transcurso inexorable del tiempo multiplica juntamente dolores articulares y su capacidad de amar sin condiciones: ¡bendita combinación! Porque el amor de y para los abuelos no depende de la velocidad de su marcha o de la lucidez con que navegan