La hora de la cena en familia es un espacio clave de encuentro diario :fortalece los vínculos afectivos y es un escudo emocional para la salud mental de todos.
Con la ayuda de un pimentero que desconecta secretamente la
señal de televisores, wi-fi y aplicaciones de smartphones y tablets, los australianos lograron
captar con cámaras ocultas las reacciones desesperadas de los miembros de
cuatro familias que se quedan sin tecnología a la hora de la cena.
Cada vez es más común que papá o
mamá repitan la frase: ¡A cenar! hasta una docena de veces porque todos están
tan enfrascados en sus gadgets que incluso olvidan que tienen familia y hasta
hambre. Y aunque finalmente todos acudan a la mesa, muchos siguen pegados al mundo de
sus pantallas.
Pero, ¿por qué tanta insistencia en cenar juntos? La hora
de la cena es el momento perfecto para compartir en familia, es cuando todos
han concluido sus actividades diarias y pueden relajarse, reír, expresarse
libremente y conocer más de con quienes conviven. Los padres, que dejan de lado
una serie de responsabilidades, son quienes más valoran estos tiempos de
diálogo con su pareja e hijos, pues están más conscientes de que la convivencia
familiar en armonía es un trabajo de cada día.
La cena en
familia facilita que los hijos compartan cómo fue su día, lo que ayuda a los
padres a detectar preocupaciones a tiempo. También fomenta mejores hábitos
alimentarios, previene la obesidad infantil y promueve una cena ligera al menos
dos horas antes de dormir.
Tips para cenas fructíferas en familia:
- Sin
pantallas: apagar la televisión y dejar los teléfonos celulares fuera de la
mesa para lograr una atención real.
- Ambiente
positivo: evitar discusiones y enfocar la charla en compartir vivencias o
logros del día.
- Participación: involucrar
a los hijos en tareas sencillas como poner o quitar la mesa.