Son palabras del Papa Francisco. En marzo y abril de este año, habló en varias ocasiones del matrimonio con mucho sentido práctico y visión de fe. En una ocasión reconoció:
Es verdad que en la vida matrimonial hay muchas dificultades, muchas: el trabajo, el dinero que no basta, los niños que tienen problemas… Muchas dificultades. Tantas veces el marido y la mujer se ponen un poco nerviosos y se pelean entre ellos. Siempre es así, siempre se pelea en el matrimonio. Pero, algunas veces, ¡vuelan los platos! Vosotros os reís, pero es la verdad. No debemos entristecernos por esto: la condición humana es así. Pero el secreto es que el amor es más fuerte que el momento de la pelea. Por esto siempre aconsejo a los esposos: 'No terminéis el día en el que os habéis peleado sin hacer las paces'. ¡Siempre! Y para hacer las paces no hace falta llamar a las Naciones Unidas, para que venga a casa y restablezcan la paz. Basta un sencillo gesto, una caricia: ‘Ciao, hasta mañana’. Y al día siguiente se vuelve a comenzar. Esta es la vida, llevarla adelante así, llevarla adelante con la valentía de querer vivirla juntos. Y esto es grande, una cosa bellísima: es la vida matrimonial y debemos custodiarla siempre y custodiar a los hijos.
Traductor
Ultima destacada
Un buen padre vale más que cien maestros
En algunos países incluso de occidente se piensa que la única función del padre es suministrar a los hijos el dinero para que vivan bajo un ...
Entradas más vistas
-
La mayoría de las familias cristianas desean bautizar a su recién nacido cuanto antes. Entre los que así lo deciden se encuentran hijos ...
-
La Lic. Andrea Saporiti ayudó a recordar tips importantes para mantener y restaurar la buena comunicación en el matrimonio
-
Mons. José Gómez, Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), reflexiona sobre la necesidad de fortalecer y restaurar el sentido del matri...
-
“Creo que la célula básica de la sociedad no es la familia, es el matrimonio, cuya dimensión procreativa obviamente es la familia. Tenemos u...
-
La vida es un partido emocionante en el que hay que pedir perdón y perdonar muchas veces para ser más felices. Padre e hijo miran juntos el ...
